David Barrientos/Palestra: ¿Cómo evalúa la situación de la hoja de coca en el Perú?
Fernado Rey: Según el último trabajo hecho por Naciones Unidas, tenemos 50,300 hectáreas de hoja de coca. Estas hectáreas producen unas 70 mil toneladas de hoja de coca. Actualmente, según un estudio del INEI el consumo total de la hoja de coca con fines medicinales, industriales, religioso, de “chacchado”, etc. llega a 9 mil toneladas. Entonces, tenemos un excedente de 61 mil toneladas que obviamente está yendo al narcotráfico. Calculamos que deben estarse produciendo 160 toneladas de cocaína. Han crecido las áreas de cultivo de coca porque el narcotráfico paga un precio mayor al cultivador por su producto.
Ahora bien, una cosa es la hoja de coca y otra la cocaína; la hoja de coca por sí misma no es una droga.
Claro, tiene que ser procesada para convertirse en droga, y ese es el gran combate que hacemos nosotros. (Una de las medidas tomadas para este efecto) es la interdicción, que es la persecución, a los insumos químicos que hacen posible que esta hoja de coca se convierta en droga
Entonces, si se reconoce que la hoja de coca no es una droga, ¿por qué ésta sigue formando parte de la lista de estupefacientes de Naciones Unidas? ¿por qué no iniciar las estrategias necesarias para promover su retiro?
El tema no es tan sencillo. La convención de Viena es una convención firmada por 170 países. Entonces, quitar a la hoja de coca de esa lista es una tarea casi titánica para la cual tendríamos que tener argumentos muy sólidos. La primera pregunta que nos van a hacer es “¿para qué quieres sacarlo?”
Un primer argumento sería porque no es un estupefaciente.
Claro, no es estupefaciente, pero lo sacas de la lista y seguramente se convierte en cocaína, que es lo mas rentable.
Por ahora es lo más rentable…
Claro. Si queremos sacar a la hoja de coca de la lista de estupefacientes primero hay que eliminar la demanda. El día que no haya demanda, no habrá quien la utilice para producir droga. Pero mientras tanto la coca es el principal ingrediente para convertirse en cocaína. Todos estamos de acuerdo en decir que la hoja de coca no es en sí misma una droga, pero es la materia prima más importante, porque con los insumos solos no se puede hacer droga. El único futuro que tiene la coca es la cocaína.
Esto trae a colación otro tema que es la posible industrialización de la hoja de coca. Si se quita de la lista de estupefacientes a la hoja de coca tendría viabilidad en el exterior también.
Pero qué haríamos con la hoja de coca. La pregunta que harían los 170 países es “¿y qué vas a hacer con la hoja de coca?” Me van a decir “oye tú te conviertes en un país “narco”, te vas a dedicar a hacer cocaína”. ¿Se la vendo a la Coca cola? La Coca Cola sólo necesita 150 toneladas. ¿Te dedicas a hacer mate de coca? Necesitarás 2 mil toneladas. ¿Alimento? Eso es solamente harina de coca. La coca puede tener elementos nutritivos importantes pero que no son asimilables por el organismo. Puede tener aminoácidos, proteínas, pero la capacidad asimilable de estos nutrientes del organismo es muy bajo. Actualmente la coca que se industrializa no llega ni a 70 toneladas. O sea con 70 hectáreas tenemos suficiente para todos los usos, como el mate. Con otras 70 hectáreas se abastece a las bebidas como la Coca cola. Es decir, con 150 toneladas, que ahora equivalen a 100 hectáreas, se cubre toda la demanda.
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