Un par de ejemplos de transferencia científica y tecnológica
03/03/2009
Modesto Montoya
Coordinador General de la Red Internacional de Ciencia y Tecnología
Síntesis: Se presentan dos casos que permiten reflexionar sobre las potencialidades nacionales de desarrollo científico y tecnológico, así como las carencias legales, institucionales y financieras que dificultan el desarrollo en innovación: el de el biólogo Carlos Bustamante, quien reside en Estados Unidos y ha venido para crear el Laboratorio de Moléculas Individuales, gemelo al que tiene en la Universidad de Berkeley; y el del Ingeniero Martín Sarango, cuya empresa M. SARANGO CT Industrias Tecnológicas ha ganado varios contratos internacionales para exportar radares y subsistemas de radar a Europa y USA.
En estos tiempos de globalización, están surgiendo sorprendentes formas de explotar las potencialidades científicas y tecnológicas de los peruanos. Me permito mencionar un caso de recuperación de talentos residentes en el extranjero, y otro de exportación de tecnología hacia un país desarrollado.
-El biólogo Carlos Bustamante, luego de graduarse de doctor en la Universidad de Berkeley, considerado uno de los mejores científicos residentes en Estados Unidos, regresó para exponer en el Encuentro Científico Internacional (ECI) y fundar el Instituto Internacional de Investigaciones para el Perú (III Perú), con el objetivo de canalizar colaboración científica hacia nuestro país. En ese marco, Bustamante ha tomado su año sabático para instalar, en el Perú, el Laboratorio de Moléculas Individuales de la UPCH, gemelo al que tiene en la Universidad de Berkeley. Si bien este laboratorio estará situado en la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), será un laboratorio nacional, el que será accesible a las instituciones de ciencia y tecnología que tengan proyectos para usarlo.
El laboratorio está equipado con un instrumento de pinzas ópticas, con el que se estudia las moléculas individuales de ADN, para comprender las fuerzas que las gobiernan, desentrañando así la dinámica molecular que da origen a la vida y es responsable de su evolución. Asimismo, el laboratorio cuenta con un microscopio de fuerza atómica, con el que se hará investigaciones en nanotecnología. Para este proyecto de transferencia científica y tecnológica se han entrenado jóvenes investigadores en el laboratorio de Berkeley. Uno de ellos, el doctor Daniel Guerra, es ahora el director del Laboratorio de Moléculas Individuales de la UPCH. El equipo científico está compuesto por investigadores de la UPCH, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Para comenzar, Daniel Guerra está presentando cuatro propuestas de investigación a las instituciones especializadas, tales como la Fundación de Bill Gates, la Fundación Cobian, la Academia del Tercer Mundo y el Fondo para la Innovación, la Ciencia y la Tecnología (FINCYT). Uno de los proyectos apunta a comprender los mecanismos moleculares de la tuberculosis.
Por otro lado, el Ing. Martín Sarango, egresado de la Universidad de Piura, y doctorado en Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad Politécnica de Cataluña (España) -luego de su experiencia en la fabricación de un radar atmosférico para la Estación Antártica Machu Picchu, realizada en colaboración la Universidad de Piura y el Instituto Geofísico del Perú; en la dirección del proyecto de la sonda peruana PERSEUS en el centro espacial Goddard de NASA; y en la investigación como profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)- fundó la empresa M. SARANGO CT Industrias Tecnológicas, especializada en radares, instrumentación aeroespacial, telecomunicaciones, y sistemas de comunicación-navegación-vigilancia aeronáutica.
En sus primeros tres años de operaciones, la empresa de Sarango ha ganado una licitación europea y otros contratos internacionales para exportar radares y subsistemas de radar a Europa y USA. En los dos últimos años, ha fabricado e instalado un radar de investigación en el Centro Aeroespacial EISCAT de Tromso, en Noruega.
Sarango señala haber tenido dificultades relacionadas con la poca experiencia que tienen las instituciones peruanas en temas de transferencia de tecnología del sector público al privado; la falta de cooperación interinstitucional que hace duplicar esfuerzos; la falta de un marco legal específico que promueva la inversión en investigación y desarrollo, por parte de la empresa privada; las insuficientes herramientas financieras existentes a disposición de las PYMES exportadoras; la insuficiente inversión estatal en sus propios laboratorios de investigación y en la formación de recursos humanos a nivel de post-grado en el extranjero.
Martín Sarango tiene la pasta de empresario tecnológico moderno. Dejó su actividad de investigación en una institución que le permitía llevar una vida sin preocupaciones, para arriesgarse a invertir en una empresa de nuevo estilo. Y tuvo éxito.
La Red Internacional de Ciencia y Tecnología (InterCyT/Interscience) ha reconocido a Martín Sarango con el premio “Empresario Científico-Tecnológico 2009”, mientras que a Carlos Bustamante le otorgó el Premio “Embajador Científico-Tecnológico 2008”. Los mencionados premios son importantes para incentivar la innovación científica y tecnológica.
Estos casos excepcionales relacionados con la transferencia tecnológica Norte-Sur deben animar para que crear un Ministerio de Ciencia y Tecnología, el que, desde el Estado, promueva la innovación y la creación de empresas basadas en el conocimiento, de modo que lo que hemos descrito no sean sólo estrellas solitarias en la oscuridad que quiere dominar el horizonte tecnológico del Perú. Será necesario, como lo pide Sarango, contar con apoyo financiero para los proyectos de empresa basada en el conocimiento. También se necesita un entorno social que incentive iniciativas como las de Martín Sarango y Carlos Bustamante, empezando en el hogar y pasando por el sistema escolar. Finalmente, los medios masivos de comunicación tienen un enorme potencial para incentivar la innovación en la sociedad.